Gastronomías que componen América central o Centroamérica
América Central, también llamada Centroamérica o América del Centro, es un subcontinente que conecta América del Norte con América del Sur. Rodeada por el océano Pacífico y el océano Atlántico. Políticamente se divide en los siete países independientes de Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Países que componen Centroamérica o América Central:
Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Gastronomías que componen América del Sur o Latinoamérica
América del Sur o Sudamérica, también llamada Suramérica, anteriormente conocida simplemente como América (1507–1538), es el subcontinente austral de América.
Está atravesada por la línea ecuatorial en su extremo norte, quedando así con la mayor parte de su territorio comprendida dentro del Hemisferio Sur.
Está situada entre el océano Atlántico y el océano Pacífico quienes delimitan los extremos Este y Oeste respectivamente, mientras que el Mar Caribe delimita por el norte y el Océano Antártico su extremo sur.
Ocupa una superficie de 17,8 millones de km², lo que representa un 42% del continente americano y un 12% de las tierras emergidas,10 y está habitada por el 6% de la población mundial.
Países que componen América del Sur o Latinoamérica
Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay, y Venezuela.
Sintetizar aún someramente la enorme composición de alimentos, culturas y su propia gastronomía es imposible en esta amalgama tan extensa de territorio, historia y tradiciones del Continente Americano. Pero si podemos hacer un repaso somero e indicativo de los diferentes países y regiones.
Y casi el conjunto de todas o parte de esas gastronomías, la podemos sintetizar en lo que se vendría a llamar Gastronomía Iberoamericana.
La gastronomía es un fenómeno cultural que ha tenido un desarrollo particular en los países iberoamericanos. Las costumbres gastronómicas de un país dicen mucho de su historia, de su idiosincrasia y del momento presente por el que atraviesa. Como en otros órdenes, la originalidad y el mestizaje han marcado a la cocina de las naciones iberoamericanas.
Así, por ejemplo, la cocina latinoamericana es la suma de muchas influencias, pero hay dos fundamentales: la gastronomía indígena y la que aportaron los europeos. De ambas nació la cocina criolla que, a su vez, se vio enriquecida con la llegada de inmigrantes europeos y asiáticos entre finales del siglo XIX y el primer tercio del XX.
La cocina indígena tenía su base en la caza, la pesca y en determinados productos agrícolas como maíz, calabaza, alubias, azúcar del arce etc. Para los ingredientes básicos eran las papas (patatas), el maíz y la yuca que acompañaban a la carne y los diversos pescados. En México los aztecas se alimentaban de gallinas, gallos de papada (pavos), tórtolas, perdices, que junto con cebollas, berros, hacederas, ajíes o chiles, ciruelas componían su alimentación.
Si la tradición local se basaba en el maíz, las patatas, los tomates, los frijoles o el chocolate, la tradición europea aportó gallinas, cerdos, ovejas, vacas, trigo, vino, naranjas, limones y otras frutas. La mezcla de ambas tradiciones provocó el nacimiento de una gastronomía de mestizaje y muy variada. A esta mezcla se unió la llegada desde África de productos como el ñame, el coco y toda la variedad de bananos y plátanos. La influencia europea, española y portuguesa, se vio reforzada por la italiana (especialmente en Argentina y Uruguay), la cocina francesa y otras más actuales como la asiática o la india.
En América latina, Perú y México son los cocinas más fuertes y conocidas internacionalmente. La cocina mexicana está basada en el maíz y cuenta, además, con una gran riqueza de gastronomía indígena y popular, así como cultivos autóctonos que se nutren de las especies vegetales y animales de México.
Bolivia
Cocina boliviana, mezcla de criolla y de andina, en la que destacan sus sopas o chupes, sus platos basados en el cerdo, el maíz y la papa, sus asados picantes, sus humitas (masa de maíz envuelta en su propia hoja y cocida) o las conocidas como salteñas, una empanada nacida en Sucre que lleva carne molida, patatas, guisantes, pasas, aceitunas, huevo duro y ají.
Peru
La variedad gastronómica existente en Perú, cocina de la costa, de la sierra y la criolla, junto con las influencia oriental y africana han transformado a Perú en un referente de la cocina latinoamericana: sobresalen los cebiches (pescado crudo macerado), el ají de gallina, los anticuchos (brochetas de corazón de vaca muy troceado, a la parrilla), la causa limeña (puré de patatas, ajíes, huevos duros y aceitunas), las papas a la huancaína (rellenas con picadillo de carne) o los dulces de escuela española (bienmesabe, picarones, tocino de cielo).
Para beber sobresale el pisco sour (cóctel de pisco, zumo de limón, azúcar y clara de huevo). La cocina peruana es, por lo tanto, considerada una de las más variadas del mundo pues une a las herencias pre incaica, incaica, española, africana, asiática, italiana y francesa.
Brasil
Brasil tiene a gala contar con una gastronomía igualmente amplia fruto de numerosas influencias: la indígena, la africana o la portuguesa. Internacionalmente, lo más conocido es la churrasquería, estilo rodizio. Junto a las ensaladas, destaca el plato nacional, la feijoada, guiso de frijoles negros con cerdo que se acompaña de arroz, harina de mandioca y naranja pelada. También destacan los galetos (pollitos despiezados) o la picanha (corte de vaca).
Colombia
La riqueza gastronómica colombiana es una de las mayores de América. Internacionalmente, lo más conocido es su cocina del interior: arepas (tortas de maíz), y los guisos de influencia española, en donde se incluyen ingredientes autóctonos como el maíz, el plátano verde, el ñame y la papa. Asimismo cabe destacar la cocina antioqueña, costeña, cundiboyacence, opita, pastusa, santandereana, valluna, etc. Entre los platos más destacados se encuentran el sancocho, la bandeja paisa y el ajiaco.
Lo colonial se impone a lo indígena en la gastronomía venezolana, con un mestizaje en el que se aúnan lo salado y lo picante, lo dulce con lo agrio. Las recetas más sobresalientes son el pabellón caraqueño, sancocho de pescado, o la sopa de quinbombó
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Ecuador
Ecuador tiene su propia personalidad culinaria más allá de las influencias peruana y colombiana. En este aspecto destacan las ensaladas, aguado (caldo con bolas de plátano verde), llanpingachos (tortitas de patata con queso y salsa de maní), empanaditas de mote (maíz blanco) o la fanesca (guiso con maíz, guisantes, frijoles, lentejas, etc.).
Uruguay
De la misma manera, Uruguay, pese a estar entre dos colosos gastronómicos como Brasil y Argentina, tiene su propia personalidad culinaria en donde los asados o parrilladas se convierten en los platos estrella. Como plato diferenciador destaca el chivito, consistente en lomito de vaca con queso, lechuga, tomate y huevo duro. En Paraguay, por su parte, debe quedar reseñado la chipa también llamada Pan paraguayo.
Argentina
La gastronomía argentina se caracteriza y diferencia de las del resto de América por la gran influencia de las dos corrientes migratorias que la conformaron como nación: los inmigrantes italianos y los españoles. Existe, en el interior del país, ejemplos de pervivencia de la tradición indígena, sobre todo, en el área andina y en la zona guaraní. En Argentina, destaca la tradición de las parrillas, el consumo de pastas de influencia italiana (ravioli, ñoquis, pizzas) y las empanadas de procedencia gallega.
El postre nacional son los panqueques (filloas rellenas de dulce de leche) y dulces como los alfajores. Para beber, el tradicional mate y su vinos de la región de Mendoza, principalmente. En resumen, pueden distinguirse cuatro regiones gastronómicas en este país: la Central y Pampeana, la de Noroeste y Cuyo, la del Noreste, y, por último la de la Patagonia y Tierra del Fuego.
Chile
La comida chilena tiene algunos platos de gran importancia como las empanadas, el pastel de choclos, las humitas, los porotos granados y el curanto. Asimismo, destacan los mariscos tales como locos, machas, choros, centolla, y pescados como el congrio, salmón, corvina y lenguado. Los vinos y frutas de Chile, le han valido reconocimiento internacional por su calidad y buena selección. La bebida tradicional es el pisco, que se puede degustar preparado como pisco sour.
Cuba
La gastronomía típica cubana es el resultado de la interacción de las influencias española, africana y la asiática. Los españoles llevaron a la dieta de la isla las legumbres, el arroz, las naranjas, los limones y el ganado vacuno. Los africanos incorporaron alimentos como el ñame, al que se sumaron los existentes en la isla, como la yuca, el quimbombó, el boniato o batata y el maíz. Todos estos elementos se unieron con el paso del tiempo formando así la actual cocina cubana. El típico plato cubano es el ajiaco, una sopa de viandas y carne. De influencia africana es el congrí.
República Dominicana
Dado que se trata de un país de importante producción, la República Dominicana ofrece una gran variedad de platos donde se dan influencias taínas, europea y africana con platos como el chenchén, típico del sur del país que consiste en maíz partido en trozos pequeños y hervido al que se acompaña de chivo guisado. El chacá, también a base de maíz, postre preparado con leche, azúcar y canela, así como leche de coco.
El pescado y el moro de guandules con coco, típico de Samaná. El arroz con frijoles y el plátano, con el que se prepara el mangú, el mofongo y los pasteles en hoja, así como la yuca, con la que se elabora, además del casabe una empanada rellena de carne, queso o pollo denominada catibía.
Cocina Centroamericana
La cocina centroamericana ofrece asimismo una gran variedad de platos y en la preparación de la mayoría existen ingredientes comunes: maíz, yuca, papa, plátano, carnes y mariscos.El maíz, base de la cocina de los mayas, es el ingrediente clave en la gastronomía de la región en la que destacan el fiambreal de Guatemala, la cazuela estilo hondureño, el pollo relleno con loroco de El Salvador, el típico nicaragüense, el tapado de camarón de Costa Rica.
La variedad y el mestizaje son, asimismo, las características de la cocina española. Al igual que ocurre en la mayoría de países, la gastronomía de España es muy distinta de unas regiones a otras, aunque mantiene unos rasgos comunes y característicos como son el uso del aceite de oliva y la utilización de ajo y cebolla.
Entre los principales platos españoles destacan la tortilla de patata, el gazpacho, la paella, embutidos como el jamón serrano, el chorizo y la morcilla o las diferentes modalidades de queso. Destacan asimismo los cocidos y potajes, así como las legumbres y la calidad de sus vinos.
POR: YOALI MARGARITA HERNANDEZ LOPEZ 1C